lunes, 17 de enero de 2011

viaje a Madrid

Estoy en Madrid. Salgo de la parada de metro de Sol. Es todo un poco raro, no parece Madrid. Ni la puerta del Sol…pero no le doy importancia. Los edificios son viejos, con los techos altos y balcones pequeños. Mis favoritos. Tienen plantas en los balcones, y de algunos cuelgan unas pancartas enormes. Parece que le están haciendo un homenaje a Cortázar. Hay carteles verdes, grises y amarillos con citas de sus libros. Me dirijo hacia un pequeño escenario donde se está haciendo un recital. Está Alexx, Cleo, los gemelos… Le enseño a Alexx el tatuaje que me acabo de hacer en el brazo mientras unos tipos un tanto pesados dan un concierto. El tatuaje es horrible, pero me gusta. Es una especie de tribal hecho con claves de sol, de fa, silencios y demás. Me siento orgullosa.

Salgo otra vez de la parada de Sol. Otra vez están los edificios y las pancartas en honor a Cortázar. Otra vez me dirijo hacia el escenario. Me detengo a hablar con un anciano que me cuenta una curiosidad sobre el escritor. Adiós y gracias. Enseño mi tatuaje.

Salgo de la parada de Sol. Edificios viejos. Me acerco a una planta del edificio. Recuerdo que un anciano me dijo algo sobre las plantas. Hay un bicho que parece un pequeño volcán. De repente sale una pequeña bala de plomo del bicho y llega a uno de los balcones. Del balcón sale una pancarta con una cita de Cortázar. Susto y curiosidad. Echo a andar para el escenario. Están todos. Alexx sigue ahí.

Salgo de Sol. Edificios, bichos, carteles. Me marcho hacia el escenario. Un anciano me detiene. Me cuenta que el insecto que he visto lo descubrió Cortázar. Lo utilizaba para guardar sus borradores, como una caja fuerte. Cuando necesitaba algo se acercaba a ellos y lanzaban una bala y de ahí salían los libros. Tenía cientos, miles de ellos. Qué genio. Me voy al escenario.

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