martes, 1 de marzo de 2011

la hora del acuario

Hay veces que no recuerdo bien los sueños,
 tengo sólo vagos recuerdos.

Estoy en un edificio grande, como un centro comercial o un edificio de oficinas. Creo que trabajo en una. Me dirijo hacia ella y me siento en una silla con ruedas. A mi lado hay una mujer regordeta y rubia que me pregunta si quiero café. "Soy intolerante a la lactosa", le digo. "Pues sin leche, ¿no?" "No, no me gusta el café solo, es muy amargo". Debo ser la nueva, porque nadie me conoce y tampoco conozco a nadie. Hay máquinas de café a lo largo de toda una pared, y hay vasos de plástico blancos, transparentes, pequeños y grandes. La rubia se pone a lavar algunos para ponerse su café. Poco a poco se va llenando todo de agua, todos los vasos están ahogados en ella. 
Lo siguiente que recuerdo es que estoy en el edificio encerrada, con unas cuantas personas más. Para salir, tenemos que pasar por unas cuantas oficinas, la primera de ellas la que se ha inundado. Pero parece el mar, o una piscina, más bien. Todo es azul, no queda nada, salvo a la izquierda, que queda un montón de algo que parecen ser piedras y cosas rojas. No distingo bien qué es, porque son dibujos. 
Tras nadar un rato, llego a un almacén donde hay cientos de libros, de arriba a abajo. Estanterías llenas. Hay alguien conmigo, no recuerdo quién. Saca un libro infantil "Tu primera estenopéica". Es un libro grande, blanco y con dibujos de colores, y una ventana en la tapa, que te permite ver la cámara que hay dentro. Ella saca la cámara y me hace una foto. Y sale de la cámara. A color. Parece más una Polaroid que una pinhole. Detrás mía, en la puerta, hay decenas de fotos hechas con esa cámara. Va a hacer otra foto, pero la cámara se rompe. Me pide ayuda y consigo ajustarla. Pero me voy en seguida. Salgo y me encuentro otra vez en el vestíbulo del edificio, encerrada, con las mismas personas y, para salir, tengo que atravesarlo, para empezar la oficina inundada. Recuerdo pasar por ahí cientos de veces y no avanzar, no avanzar, no avanzar.

No hay comentarios: