jueves, 18 de agosto de 2011

boirina

No recuerdo qué pasaba antes, ni qué pasó después. De pronto, me vi en la calle en la que fui niña, entre el escaparate de una tienda y la entrada a un edificio, pegada a la pared, con R frente a mí. Los ojos tan verdes, que conocí dentro de una caravana cutre, escudriñaban los míos. Esos ojos que con tan pocas miradas, han conseguido conocer algo que yo prácticamente sabía que estuviera ahí, dentro de mí. Esos ojos tan transparentes, pero tan poco puros. Me miran con ternura, me sonríen, me acarician, me besan. R me besa, como una vez hizo ya.
Abrazos, besos, sonrisas.

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